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Familia
Un niño que no aprendió a confiar
Apego infantil
En otros lugares, esta experiencia se ha llamado "trastorno de apego infantil", "apego reactivo" o "vínculo traumático en la infancia". Nosotros preferimos describir la experiencia, no etiquetarla. Lo importante no es el nombre, sino que lo que el niño siente tiene sentido, tiene historia y, sobre todo, tiene salida.
¿Qué está viviendo este niño?
Hay niños que no aprendieron a confiar. Su infancia temprana fue inestable: padres ausentes, negligencia, cambios frecuentes de cuidador, maltrato. El niño aprendió que los adultos no son fiables. Que el amor no es seguro.
Este niño puede ser muy retraído, no busca consuelo cuando está triste, no se acerca a los adultos. O puede ser excesivamente pegajoso, busca atención constantemente, se angustia si se separa de sus cuidadores.
No es que este niño "sea malo" o "tenga mal comportamiento". Es que su experiencia le ha enseñado que no puede confiar. Y ahora, aunque esté en un entorno seguro, su cuerpo no lo sabe.
Quien vive así suele experimentar:
- Evita el contacto con los adultos, no busca consuelo.
- O, por el contrario, busca atención de forma excesiva e indiscriminada (se va con cualquiera).
- Dificultad para regular las emociones (rabietas intensas, apatía).
- No muestra afecto ni reciprocidad.
- En algunos casos, comportamientos autolesivos o agresivos.
- Dificultad para relacionarse con otros niños.
No es que este niño "quiera" estar así. Es que su cerebro se ha organizado para sobrevivir en un entorno hostil. Ahora necesita un entorno seguro y mucha paciencia.
El trastorno de apego infantil duele porque el niño no sabe que el amor puede ser seguro. Rechaza a los adultos que intentan quererle, o se aferra a cualquiera sin discriminar. Sufre. Y los padres sufren al verle así.
Los padres adoptivos o de acogida a menudo se sienten frustrados, rechazados, culpables.
El niño con trastorno de apego suele sentirse confuso, asustado, solo.
Muchos niños con trastorno de apego no han tenido la oportunidad de escuchar: "No es tu culpa. Aprendiste que los adultos no son fiables. Pero ahora estás a salvo. Podemos aprender a confiar."
Hay salida
La salida es proporcionar un entorno seguro y consistente, y trabajar con profesionales especializados en apego.
Con el acompañamiento adecuado, muchos niños con trastorno de apego descubren que es posible:
- Aprender a confiar en sus cuidadores actuales.
- Regular sus emociones.
- Aceptar el consuelo.
- Desarrollar relaciones seguras.
- Sanar las heridas del pasado.
Hay salida. No es fácil. Pero se sale. Y la familia no tiene que hacerlo sola.
Un enfoque diferente: la mirada humanista
¿En qué consiste esta mirada?
Parte de una idea sencilla y profunda: el niño no es malo. Es un superviviente. Aprendió que no podía confiar. Ahora necesita que le enseñemos que sí.
¿Cómo se traduce esto en la práctica?
- En lugar de castigar su comportamiento, entenderlo.
- En lugar de rechazarle, perseverar.
- En lugar de etiquetarle, ayudarle a describir su experiencia.
Esta es la mirada que ofrecemos en este directorio.
¿Cómo puede ayudar un acompañamiento humanista?
El acompañamiento ofrece:
1. Un espacio seguro para el niño
Con juegos, dibujos, arena. El terapeuta construye una relación de confianza, poco a poco.
2. Un espacio para los padres
Los padres necesitan apoyo para entender al niño, para no tomarse su rechazo como algo personal.
3. Terapia de apego
Técnicas específicas para construir vínculo: contacto visual, sintonía, respuesta a las señales del niño.
4. Trabajar la regulación emocional
El niño aprende a calmarse con ayuda del adulto. Poco a poco, irá haciéndolo solo.
5. Paciencia, paciencia, paciencia
El cambio es lento. Un buen terapeuta lo sabe.
6. Trabajar con la escuela
El terapeuta puede ayudar a que la escuela entienda al niño y no le castigue por comportamientos que son fruto del trauma.
7. Un proceso a su ritmo, sin plazos ni exigencias
¿Qué debo buscar en un counsellor o terapeuta?
1. Que sea miembro activo de una asociación profesional (AECO, AIGC, FEAP, AETG, AEIPP, AICO, BACP, etc.). En Europa, la EACP es la entidad que nuclea el movimiento del counselling.
2. Que tenga formación específica en apego y trauma infantil
3. Que tenga paciencia
4. Que trabaje con los padres y con la escuela
Profesionales que acompañan este tipo de sufrimiento
Próximamente habrá profesionales especializados en este acompañamiento.