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Pérdida y duelo
Un niño ante la muerte
Duelo infantil
En otros lugares, esta experiencia se ha llamado "duelo infantil", "luto en la infancia" o "pérdida de un ser querido en la infancia". Nosotros preferimos describir la experiencia, no etiquetarla. Lo importante no es el nombre, sino que lo que el niño siente tiene sentido, tiene historia y, sobre todo, tiene salida.
¿Qué está viviendo este niño?
Hay niños que han perdido a alguien que querían. Un padre, una madre, un hermano, un abuelo. La muerte entra en su vida antes de que sepan entenderla. Y su mundo se tambalea.
Los niños no viven el duelo como los adultos. Pueden estar tristes un rato y al rato jugar. Pueden hacer preguntas que parecen frías o inapropiadas. Pueden enfadarse. Pueden no mostrar ninguna emoción. No es que no les importe. Es que no saben expresarlo.
No es que este niño "sea raro" o "no sienta". Es que su forma de vivir el duelo es diferente. Y necesita que los adultos sepan acompañarlo.
Quien vive así suele experimentar:
- Tristeza que va y viene.
- Rabia, irritabilidad.
- Pesadillas o dificultades para dormir.
- Regresión (volver a hacerse pis, chuparse el dedo, querer dormir con los padres).
- Quejas físicas (dolor de tripa, de cabeza).
- Dificultad en la escuela (falta de concentración, bajo rendimiento).
- Aislamiento o, por el contrario, búsqueda excesiva de atención.
- Preguntas sobre la muerte (¿dónde está?, ¿volverá?, ¿también yo me voy a morir?).
No es que este niño "quiera" estar así. Es que ha perdido a alguien importante y no sabe cómo gestionarlo.
El duelo infantil duele porque el niño no entiende lo que ha pasado. La muerte es un concepto abstracto. Y además, los adultos a menudo no saben cómo hablarle de ello. Le dicen "está en el cielo", "se ha ido de viaje", "está durmiendo". Eso confunde al niño.
El niño se siente confundido, asustado, solo. A veces se siente culpable (como si él hubiera causado la muerte).
Muchos niños en duelo no han tenido la oportunidad de escuchar: "No es tu culpa. La muerte es parte de la vida. Puedes estar triste. Y nosotros estamos aquí."
Hay salida
La salida no es "que el niño olvide". La salida es acompañarle a vivir el duelo, a entender la muerte, a expresar sus emociones, y a integrar la pérdida.
Con el acompañamiento adecuado, muchos niños en duelo descubren que es posible:
- Expresar la tristeza, la rabia, el miedo.
- Entender la muerte de una forma adaptada a su edad.
- Mantener un vínculo simbólico con el fallecido (recordar, dibujar, hablar).
- Recuperar la alegría sin olvidar.
Hay salida. No es fácil. Pero se sale. Y la familia no tiene que hacerlo sola.
Un enfoque diferente: la mirada humanista
¿En qué consiste esta mirada?
Parte de una idea sencilla y profunda: el niño necesita que le acompañen en su duelo, no que le oculten la muerte. Necesita palabras, no silencios.
¿Cómo se traduce esto en la práctica?
- En lugar de decirle "no llores", le validamos.
- En lugar de esconder la muerte, le explicamos.
- En lugar de apresurarle, respetamos su ritmo.
Esta es la mirada que ofrecemos en este directorio.
¿Cómo puede ayudar un acompañamiento humanista?
El acompañamiento ofrece:
1. Un espacio seguro para el niño
Con juegos, cuentos, dibujos, arena. El niño puede expresar su duelo sin tener que ponerlo en palabras.
2. Un espacio para los padres
Los padres también están de duelo. El acompañamiento les ayuda a acompañar a su hijo.
3. Explicar la muerte de forma adaptada
Sin mentiras, sin metáforas confusas. Con palabras claras, según la edad del niño.
4. Ayudar al niño a expresar emociones
Dibujar, escribir, jugar a ser el fallecido, hacer un álbum de recuerdos. El terapeuta le guía.
5. Normalizar el duelo
Decirle que está bien estar triste, que está bien enfadarse, que está bien jugar también.
6. Trabajar la culpa
El niño puede creer que él causó la muerte. El acompañamiento le ayuda a entender que no es su culpa.
7. Mantener el vínculo
No hay que olvidar al fallecido. Se le puede recordar, dibujar, hablar de él. Eso ayuda.
8. Un proceso a su ritmo, sin plazos ni exigencias
¿Qué debo buscar en un counsellor o terapeuta?
1. Que sea miembro activo de una asociación profesional (AECO, AIGC, FEAP, AETG, AEIPP, AICO, BACP, etc.). En Europa, la EACP es la entidad que nuclea el movimiento del counselling.
2. Que tenga experiencia en duelo infantil
3. Que tenga formación en trabajo con niños
4. Que incluya a la familia
Profesionales que acompañan este tipo de sufrimiento
Próximamente habrá profesionales especializados en este acompañamiento.