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Pérdida y violencia
Perder el trabajo
Despido / Redundancia
En otros lugares, esta experiencia se ha llamado "despido", "redundancia" o "pérdida de empleo". Nosotros preferimos describir la experiencia, no etiquetarla. Lo importante no es el nombre, sino que lo que sientes tiene sentido, tiene historia y, sobre todo, tiene salida.
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¿Qué está viviendo esta persona?
Hay personas que un día pierden su trabajo. No es que lo dejen por voluntad propia. Es que la empresa les despide, o la empresa cierra, o el contrato no se renueva. Y de repente, se quedan sin ingresos, sin rutina, sin identidad.
No es solo un problema económico. Es un golpe a la autoestima. El trabajo no es solo un sueldo. Es un lugar en el mundo. Es un rol. Es una forma de sentirse útil. Cuando se pierde, la persona puede sentirse inútil, fracasada, perdida.
Quien vive así suele experimentar:
- Shock, incredulidad (no puede ser, no me lo esperaba).
- Rabia (con la empresa, con el jefe, con el gobierno).
- Tristeza, pérdida de autoestima.
- Miedo al futuro (cómo pagaré las facturas, cómo encontraré otro trabajo).
- Vergüenza (qué dirán, soy un fracaso).
- Dificultad para contar a la familia y amigos.
- Aislamiento (evita ver a gente para no tener que explicar).
- Problemas de pareja (por el estrés económico o por el cambio de roles).
- En algunos casos, depresión o ansiedad.
No es que esta persona "exagere". Perder el trabajo es una de las experiencias más estresantes que se pueden vivir.
Perder el trabajo duele porque no es solo perder un sueldo. Es perder una identidad. "¿Quién soy si no trabajo?" La sociedad valora mucho a las personas productivas. Quien no trabaja, se siente invisible, inútil.
Además, el miedo económico es real. Las facturas no esperan.
La persona despedida suele sentirse avergonzada, enfadada, asustada.
Muchas personas que pierden el trabajo no han tenido la oportunidad de escuchar: "No eres tu trabajo. No eres un fracaso. Esto es una crisis, pero se puede superar."
Hay salida
La salida no es "encontrar trabajo inmediatamente". La salida es atravesar el duelo por el trabajo perdido, reconstruir la autoestima, y explorar nuevas posibilidades.
Con el acompañamiento adecuado, muchas personas que han perdido el trabajo descubren que es posible:
- Atravesar el shock, la rabia y la tristeza.
- Reconstruir la autoestima (no eres tu trabajo).
- Hacer un plan económico (mientras encuentras algo).
- Buscar trabajo de forma efectiva (sin desesperación).
- Reorientar la carrera (quizás es una oportunidad para cambiar).
- Volver a sentirse útil y valioso.
Hay salida. No es fácil. Pero se sale. Y no tienes que hacerlo solo.
Un enfoque diferente: la mirada humanista
¿En qué consiste esta mirada?
Parte de una idea sencilla y profunda: no eres tu trabajo. Tu valor no depende de tu empleo. Esto es una crisis, pero también una oportunidad.
¿Cómo se traduce esto en la práctica?
- En lugar de decirte "ya encontrarás algo", validamos tu pérdida.
- En lugar de minimizar tu dolor, lo reconocemos.
- En lugar de presionarte, te acompañamos.
Esta es la mirada que ofrecemos en este directorio.
¿Cómo puede ayudar un acompañamiento humanista?
El acompañamiento te ofrece:
1. Una mirada incondicional, sin etiquetas
Aquí no eres un "parado". Eres una persona que ha perdido su trabajo. El terapeuta te acompaña sin juzgar.
2. Un espacio para el duelo
Puedes llorar el trabajo perdido, la identidad perdida. El terapeuta no te dirá "no es para tanto".
3. Un espacio para la rabia
Puedes enfadarte con la empresa, con el jefe, con el gobierno. El terapeuta te escucha.
4. Reconstruir la autoestima
No eres tu trabajo. El acompañamiento te ayuda a recordar tus otras facetas: padre/madre, amigo, aficionado, voluntario.
5. Hacer un plan
Económico (cómo sobrevivir) y laboral (cómo buscar trabajo). El acompañamiento te ayuda a pensar con claridad.
6. Explorar nuevas opciones
Quizás es una oportunidad para cambiar de sector, de profesión, de emprender. El acompañamiento te ayuda a explorar.
7. Gestionar la vergüenza
No tienes por qué sentir vergüenza. El acompañamiento te ayuda a contarlo sin miedo.
8. Un proceso a tu ritmo, sin plazos ni exigencias
¿Qué debo buscar en un counsellor o terapeuta?
1. Que sea miembro activo de una asociación profesional (AECO, AIGC, FEAP, AETG, AEIPP, AICO, BACP, etc.). En Europa, la EACP es la entidad que nuclea el movimiento del counselling.
2. Que tenga experiencia en crisis laborales o reorientación profesional
3. Que no te juzgue por estar en paro
4. Que tenga un enfoque práctico (plan de acción) además del emocional
Profesionales que acompañan este tipo de sufrimiento
Próximamente habrá profesionales especializados en este acompañamiento.