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Trauma y maternidad
Lo que rompió el mundo por dentro
Trauma - general
En otros lugares, esta experiencia se ha llamado "esquizofrenia" o "trastorno del espectro de la esquizofrenia". Nosotros preferimos describir la experiencia, no etiquetarla. Lo importante no es el nombre, sino que lo que sientes tiene sentido, tiene historia y, sobre todo, tiene salida.
⚠️ Nota importante
La esquizofrenia es un diagnóstico psiquiátrico que requiere tratamiento médico (antipsicóticos). El acompañamiento psicológico es complementario y muy útil, pero no sustituye a la medicación.
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¿Qué está viviendo esta persona?
Hay personas que, a menudo desde la adolescencia o la juventud, pierden el contacto con la realidad compartida. Pueden oír voces, tener creencias extrañas (delirios), hablar de forma desorganizada, mostrar comportamientos extraños, o quedarse inmóviles (catatonia). A menudo, no son conscientes de que están enfermos.
La esquizofrenia no es una "personalidad dividida" (eso es otro trastorno). Es una dificultad para distinguir lo real de lo irreal. No es culpa de la persona. No es por mala educación. Es una enfermedad cerebral.
Quien vive así suele experimentar:
- Delirios: creencias falsas firmemente sostenidas.
- Alucinaciones: oír voces, ver cosas, oler olores.
- Lenguaje desorganizado: frases inconexas.
- Comportamiento desorganizado o catatónico.
- Síntomas negativos: apatía, falta de emoción, aislamiento, pérdida de interés.
- Dificultad para funcionar en la vida diaria (trabajo, relaciones, autocuidado).
- A menudo, falta de conciencia de enfermedad.
No es que esta persona "quiera" estar así. Es que su cerebro no funciona con normalidad. Necesita tratamiento.
La esquizofrenia duele porque la persona se pierde a sí misma. Pierde su vida, sus relaciones, su capacidad de trabajar, de soñar. A menudo, también pierde a su familia y amigos, que no entienden y se alejan. O tiene que vivir en instituciones.
El estigma es enorme. La sociedad tiene miedo de las personas con esquizofrenia. Las trata como "locos peligrosos". Pero la mayoría no son peligrosas. Son personas que sufren.
La persona con esquizofrenia suele sentirse sola, incomprendida, atrapada.
Muchas personas con esquizofrenia no han tenido la oportunidad de escuchar: "No es tu culpa. Tienes una enfermedad. Se puede tratar. Con la medicación adecuada, puedes tener una vida digna."
Hay salida
La salida no es "curarse" (a veces no se puede). La salida es tomar la medicación, aprender a gestionar los síntomas, y reconstruir una vida con sentido dentro de lo posible.
Con el acompañamiento adecuado, muchas personas con esquizofrenia descubren que es posible:
- Reducir los síntomas con medicación.
- Aprender a convivir con los síntomas residuales.
- Recuperar la capacidad de funcionar en la vida diaria.
- Reconstruir relaciones.
- Encontrar un sentido a la vida a pesar de la enfermedad.
Hay salida. No es fácil. Pero se sale. Y no tienes que hacerlo solo.
Un enfoque diferente: la mirada humanista
¿En qué consiste esta mirada?
Parte de una idea sencilla y profunda: la esquizofrenia no te define. No eres tu enfermedad. Eres una persona que sufre. Y mereces acompañamiento, no estigma.
¿Cómo se traduce esto en la práctica?
- En lugar de tenerte miedo, te acompañamos.
- En lugar de centrarnos en el diagnóstico, miramos a la persona.
- En lugar de etiquetarte, te ayudamos a describir tu propia experiencia.
Esta es la mirada que ofrecemos en este directorio.
¿Cómo puede ayudar un acompañamiento humanista?
El acompañamiento te ofrece:
1. Una mirada incondicional, sin etiquetas
Aquí no eres un "esquizofrénico". Eres una persona con una enfermedad que necesita apoyo. El terapeuta no te tiene miedo.
2. Un espacio seguro
La terapia es un lugar donde no te van a encerrar. Puedes hablar de tus voces, de tus miedos, de tus ideas extrañas.
3. Apoyo para tomar la medicación
La medicación es fundamental. El acompañamiento te ayuda a aceptarla, a gestionar los efectos secundarios, a ser constante.
4. Psicoeducación
Entender qué es la esquizofrenia, por qué ocurre, qué tratamiento hay. El conocimiento alivia.
5. Aprender a convivir con los síntomas residuales
A veces, los síntomas no desaparecen del todo. El acompañamiento te ayuda a convivir con ellos.
6. Reconstruir la vida cotidiana
Rutinas, autocuidado, trabajo protegido, relaciones. El acompañamiento te ayuda paso a paso.
7. Trabajar el estigma interno
La sociedad te ha dicho que eres peligroso, que no vales. El acompañamiento te ayuda a desmontar ese estigma.
8. Un proceso a tu ritmo, sin plazos ni exigencias
¿Qué debo buscar en un counsellor o terapeuta?
1. Que sea miembro activo de una asociación profesional (AECO, AIGC, FEAP, AETG, AEIPP, AICO, BACP, etc.). En Europa, la EACP es la entidad que nuclea el movimiento del counselling.
2. Que tenga experiencia en esquizofrenia o psicosis
3. Que no te tenga miedo
4. Que pueda trabajar con tu psiquiatra
Profesionales que acompañan este tipo de sufrimiento