← Volver a todos los problemas
Enfermedad y cuerpo
La tormenta antes de la sangre
Trastorno disfórico premenstrual
En otros lugares, esta experiencia se ha llamado "trastorno disfórico premenstrual" (TDPM), "síndrome premenstrual grave" o "PMDD". Nosotros preferimos describir la experiencia, no etiquetarla. Lo importante no es el nombre, sino que lo que sientes tiene sentido, tiene historia y, sobre todo, tiene salida.
?
¿Qué está viviendo esta persona?
Hay mujeres que, en los días previos a la regla, se transforman. No es el típico "síndrome premenstrual" con un poco de irritabilidad o ganas de dulce. Es mucho más intenso. Una tormenta emocional que llega cada mes, como un reloj.
La irritabilidad se convierte en rabia incontrolable. La tristeza se convierte en depresión. La ansiedad se convierte en ataques de pánico. Hay días en que no se reconocen. Dicen cosas de las que luego se arrepienten. Se sienten fuera de control. Y cuando llega la regla, la tormenta se calma. Pero al mes siguiente, vuelve.
No es que esta mujer "sea así" o "no sepa controlarse". Es que sus hormonas están desreguladas, y su cerebro reacciona de forma extrema a esos cambios.
Quien vive así suele experimentar:
- Cambios de humor intensos: irritabilidad, rabia, tristeza, ansiedad.
- Depresión, desesperanza, pensamientos suicidas (en los casos graves).
- Ansiedad, tensión, ataques de pánico.
- Pérdida de interés por actividades.
- Fatiga, falta de energía.
- Cambios en el apetito (ansia de comida o pérdida de apetito).
- Problemas de sueño.
- Sensación de estar abrumada o fuera de control.
- Síntomas físicos: hinchazón, dolor de pechos, dolores de cabeza.
- Los síntomas aparecen en la segunda mitad del ciclo (después de la ovulación) y desaparecen con la regla.
No es que esta mujer "quiera" estar así. Es que su cuerpo la somete a una tormenta hormonal cada mes. Y no sabe cómo pararla.
El TDPM duele porque la mujer no se reconoce a sí misma. Sabe que no es así, pero no puede controlarlo. La rabia, la tristeza, la desesperanza la desbordan. Y luego, cuando llega la regla, vuelve a ser ella. Pero la culpa y la vergüenza por lo que hizo o dijo quedan.
Además, la sociedad a menudo no entiende. Le dicen "son cosas de mujeres", "no exageres", "tómate un té". Pero no es un té lo que necesita.
La mujer con TDPM suele sentirse sola, culpable, asustada de sí misma.
Muchas mujeres con TDPM no han tenido la oportunidad de escuchar: "No eres tú. Es tu cuerpo. No es tu culpa. Y hay tratamiento."
Hay salida
La salida no es "aguantar". La salida es reconocer que es un trastorno real, buscar ayuda médica y psicológica, y encontrar estrategias para gestionar la tormenta.
Con el acompañamiento adecuado, muchas mujeres con TDPM descubren que es posible:
- Reducir la intensidad de los síntomas.
- Regular el estado de ánimo.
- Gestionar la rabia y la tristeza sin desbordarse.
- Mejorar la relación de pareja y familiar.
- Recuperar el control sobre su vida.
- Dejar de sentirse culpable.
Hay salida. No es fácil. Pero se sale. Y no tienes que hacerlo sola.
Un enfoque diferente: la mirada humanista
¿En qué consiste esta mirada?
Parte de una idea sencilla y profunda: tu tormenta premenstrual no es un defecto de carácter. Es una respuesta biológica. No eres tú. Es tu cuerpo. Y se puede tratar.
¿Cómo se traduce esto en la práctica?
- En lugar de decirte "cálmate", validamos tu experiencia.
- En lugar de minimizar tus síntomas, te creemos.
- En lugar de etiquetarte, te ayudamos a describir tu propia experiencia.
Esta es la mirada que ofrecemos en este directorio.
¿Cómo puede ayudar un acompañamiento humanista?
El acompañamiento te ofrece:
1. Una mirada incondicional, sin etiquetas
Aquí no eres "una histérica". Eres una mujer con un trastorno hormonal real. El terapeuta te cree.
2. Un espacio para entender tu ciclo
Llevar un registro de síntomas, identificar los días malos, predecir la tormenta. El acompañamiento te ayuda a conocerte.
3. Derivación médica
El TDPM tiene tratamiento médico (antidepresivos, anticonceptivos, etc.). El acompañamiento te ayudará a buscar ayuda médica sin vergüenza.
4. Aprender a gestionar la tormenta
Cuando sepas que se acerca, puedes prepararte: reducir estrés, evitar compromisos, pedir ayuda. El acompañamiento te enseña.
5. Trabajar la culpa
Después de la tormenta, viene la culpa. El acompañamiento te ayuda a separar lo que hiciste bajo la tormenta de lo que eres realmente.
6. Mejorar la comunicación con la pareja y la familia
Ellos no entienden. El acompañamiento te ayuda a explicarles, a pedirles apoyo sin sentirte culpable.
7. Mantener la salud mental
El TDPM puede causar depresión grave, incluso ideas suicidas. El acompañamiento las trata.
8. Un proceso a tu ritmo, sin plazos ni exigencias
¿Qué debo buscar en un counsellor o terapeuta?
1. Que sea miembro activo de una asociación profesional (AECO, AIGC, FEAP, AETG, AEIPP, AICO, BACP, etc.). En Europa, la EACP es la entidad que nuclea el movimiento del counselling.
2. Que tenga experiencia en TDPM o salud hormonal de la mujer
3. Que no minimice tus síntomas
4. Que pueda derivar a un médico si es necesario
Profesionales que acompañan este tipo de sufrimiento
Próximamente habrá profesionales especializados en este acompañamiento.