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Identidad y autoestima
El género como extrañeza
Disforia de género
En otros lugares, esta experiencia se ha llamado "disforia de género", "incongruencia de género" o "transexualidad". Nosotros preferimos describir la experiencia, no etiquetarla. Tú decides qué palabra, si alguna, te acompaña mejor. Lo importante no es el nombre, sino que lo que sientes tiene sentido, tiene historia y, sobre todo, tiene salida.
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¿Qué está viviendo esta persona?
Hay personas que sienten que el género que les asignaron al nacer no encaja con lo que son por dentro. No es una moda, no es una confusión. Es una experiencia profunda, a veces desde la infancia, a veces más tardía.
Un niño al que le dijeron que es niño, pero por dentro sabe que es niña. O una niña que sabe que es niño. O una persona que no se siente ni completamente hombre ni completamente mujer, sino en un punto intermedio, o fuera del binomio.
Esta experiencia no es una enfermedad. Es una forma de ser. Pero puede ser muy dolorosa cuando el mundo no la entiende, cuando la familia no la acepta, cuando el cuerpo no se corresponde con lo que sientes.
Quien vive así suele experimentar:
- Malestar intenso y persistente con el sexo asignado al nacer.
- Deseo de ser tratado como el género con el que se identifica.
- Deseo de que las características sexuales primarias o secundarias sean diferentes.
- Incomodidad con la ropa, el nombre o los pronombres asociados al sexo asignado.
- En algunos casos, angustia, ansiedad o depresión derivadas de esta incongruencia.
- A menudo, ocultan su identidad por miedo al rechazo.
- En la infancia, pueden rechazar juguetes, ropa o actividades asociadas a su sexo asignado.
No es que esta persona "quiera" ser así. Es que es así. Y necesita poder vivir su identidad sin tener que ocultarse.
La disforia de género duele porque el cuerpo no encaja, el mundo no entiende, y la persona se siente sola.
Detrás de este sufrimiento suele haber:
- Una identidad de género que no se corresponde con el sexo asignado al nacer.
- Falta de apoyo familiar o social.
- Acoso, discriminación o violencia por ser quien es.
- Dificultades para acceder a tratamientos médicos (hormonas, cirugías) si los desea.
- Una lucha interna entre ser auténtico y ser aceptado.
La persona trans o no binaria suele sentirse profundamente incomprendida. La familia a veces rechaza, los amigos a veces se alejan, la sociedad a veces discrimina.
Muchas personas con esta experiencia no han tenido la oportunidad de escuchar: "No estás equivocado. No estás enfermo. Tu identidad es válida. Y mereces vivirla sin miedo."
Hay salida
La salida no es "dejar de ser quien eres". La salida es poder ser quien eres sin miedo, con apoyo, con recursos, y con acompañamiento para las dificultades que puedas encontrar.
Con el acompañamiento adecuado, muchas personas trans o no binarias descubren que es posible:
- Aceptar su identidad sin vergüenza.
- Encontrar apoyo en la familia, los amigos o la comunidad.
- Acceder a tratamientos médicos si los desean.
- Afrontar la discriminación sin derrumbarse.
- Vivir su identidad con orgullo y libertad.
Hay salida. No es fácil. Pero se sale. Y no tienes que hacerlo solo.
Un enfoque diferente: la mirada humanista
¿En qué consiste esta mirada?
Parte de una idea sencilla y profunda: tu identidad de género no es un error. Es parte de quien eres. Y merece ser respetada.
¿Cómo se traduce esto en la práctica?
- En lugar de preguntar "qué tienes", preguntamos "cómo vives tu identidad".
- En lugar de patologizar, afirmamos.
- En lugar de juzgar, acompañamos.
Esta es la mirada que ofrecemos en este directorio.
¿Cómo puede ayudar un acompañamiento humanista?
El acompañamiento te ofrece:
1. Una mirada incondicional, sin etiquetas
Aquí no eres un "trastorno". Eres una persona con una identidad única y válida.
2. Un espacio para explorar tu identidad sin presión
No hay prisa. No hay etiquetas que poner. Puedes explorar a tu ritmo.
3. Acompañamiento en el proceso de transición si lo deseas
Ya sea social (nombre, pronombres, ropa), legal (cambio de nombre) o médica (hormonas, cirugías). El terapeuta te informa, te apoya, te acompaña.
4. Apoyo para afrontar la discriminación
El mundo a veces duele. El acompañamiento te ayudará a desarrollar herramientas para afrontar el rechazo sin perder tu esencia.
5. Trabajo con la familia
Si la familia no acepta, el terapeuta puede ayudar a mediar, a informar, a acompañar el proceso.
6. Conexión con la comunidad
El terapeuta puede orientarte sobre recursos, asociaciones, grupos de apoyo.
7. Acompañar la ansiedad o depresión derivadas
Si hay sufrimiento añadido, se acompaña sin patologizar la identidad.
8. Un proceso a tu ritmo, sin plazos ni exigencias
¿Qué debo buscar en un counsellor o terapeuta?
1. Que sea miembro activo de una asociación profesional (AECO, AIGC, FEAP, AETG, AEIPP, AICO, BACP, etc.). En Europa, la EACP es la entidad que nuclea el movimiento del counselling.
2. Que tenga formación y sensibilidad en diversidad de género
3. Que no patologice tu identidad
Si el terapeuta te dice "tienes un trastorno de identidad de género", no es el adecuado.
4. Que tenga experiencia en este tipo de acompañamiento
Profesionales que acompañan este tipo de sufrimiento
Próximamente habrá profesionales especializados en este acompañamiento.