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Neurodiversidad
Aprender de otra manera
Dificultades de aprendizaje
En otros lugares, esta experiencia se ha llamado "dificultades de aprendizaje", "trastorno específico del aprendizaje" o "bajo rendimiento académico". Nosotros preferimos describir la experiencia, no etiquetarla. Lo importante no es el nombre, sino que lo que el niño o la persona siente tiene sentido, tiene historia y, sobre todo, tiene salida.
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¿Qué está viviendo esta persona?
Hay personas que aprenden de otra manera. No es que no quieran aprender. Es que el sistema educativo está diseñado para un tipo de aprendizaje (lectura, escritura, memorización) que a ellos les cuesta enormemente. Pueden ser inteligentes, creativos, tener ideas brillantes. Pero en la escuela, suspenden.
Quien vive así puede haber escuchado desde pequeño: "No te esfuerzas", "Podrías hacerlo mejor si quisieras", "Estás distraído", "Eres vago". Pero la verdad es que se esfuerza el doble que los demás. Sabe que algo no funciona, pero no sabe qué.
No es que esta persona "tenga menos inteligencia". Es que su forma de aprender no encaja con la forma de enseñar. Y el fracaso escolar repetido deja heridas profundas.
Quien vive así suele experimentar:
- Dificultad para leer, escribir, hacer cálculos o comprender conceptos abstractos.
- Rendimiento escolar por debajo de lo esperado para su edad e inteligencia.
- Frustración, ansiedad o evitación de situaciones académicas.
- Baja autoestima: "Soy tonto", "No valgo para nada".
- En algunos casos, problemas de conducta como forma de evitar el fracaso.
- En la edad adulta, dificultades en el trabajo o en la formación continua.
No es que esta persona "no quiera" aprender. Es que necesita aprender de otra manera. Y cuando no se le ofrece esa posibilidad, se siente un fracasado.
El dolor no viene de la dificultad en sí. Viene de años de fracaso escolar, de comparación con otros, de mensajes que te hacen sentir menos.
El sistema educativo premia un tipo de inteligencia y un tipo de aprendizaje. Quien no encaja, se siente excluido. Y ese sentimiento de exclusión puede durar toda la vida, incluso después de haber dejado el colegio.
La persona con dificultades de aprendizaje suele sentirse avergonzada. Esconde su problema. Evita situaciones que requieran leer en voz alta o escribir a mano.
Muchas personas con dificultades de aprendizaje no han tenido la oportunidad de escuchar: "No eres tonto. Aprendes de otra manera. Y esa manera es válida."
Hay salida
La salida no es "aprender a ser como los demás". La salida es entender cómo aprendes tú, encontrar estrategias que funcionen para ti, y dejar atrás la vergüenza.
Con el acompañamiento adecuado, muchas personas con dificultades de aprendizaje descubren que es posible:
- Identificar sus fortalezas y debilidades.
- Desarrollar estrategias de estudio adaptadas.
- Usar tecnologías de apoyo (audiolibros, dictado por voz, etc.).
- Pedir adaptaciones en el trabajo o en los estudios sin vergüenza.
- Sanar la herida emocional del fracaso escolar.
- Reclamar el derecho a aprender de otra manera.
Hay salida. No es fácil. Pero se sale.
Un enfoque diferente: la mirada humanista
¿En qué consiste esta mirada?
Parte de una idea sencilla y profunda: tu forma de aprender no es un error. Es una forma diferente. El problema no está en ti, sino en un sistema que no se adapta a tu ritmo.
¿Cómo se traduce esto en la práctica?
- En lugar de preguntar "qué déficit tienes", preguntamos "cómo aprendes mejor".
- En lugar de centrarnos en lo que no sabes hacer, miramos lo que sí sabes hacer.
- En lugar de etiquetarte, te ayudamos a describir tu propia experiencia.
Esta es la mirada que ofrecemos en este directorio.
¿Cómo puede ayudar un acompañamiento humanista?
El acompañamiento te ofrece:
1. Una mirada incondicional, sin etiquetas
Aquí no eres un "fracaso escolar". Eres una persona con una forma única de aprender. El terapeuta te dirá: "Cuéntame cómo ha sido tu historia con el aprendizaje".
2. Un espacio para dejar de sentir vergüenza
Fuera de la terapia, quizás escondes tus dificultades. Dentro, descubrirás que hay alguien que te acompaña sin juzgar.
3. Comprender tu historia sin culpar a nadie
No se trata de culpar al sistema o a los profesores. Se trata de entender por qué has sentido vergüenza, por qué has evitado situaciones, por qué has llegado a creer que eras tonto.
4. Sanar la herida del fracaso escolar
Años de suspensos, de comparaciones, de llamadas al orden, dejan una herida. Esa herida puede ser acompañada.
5. Identificar tus fortalezas
Puede que no se te dé bien leer, pero se te da bien la creatividad, la resolución de problemas, la memoria visual, la empatía. El acompañamiento te ayudará a verlas.
6. Desarrollar estrategias adaptadas
No sirven los mismos métodos para todo el mundo. El acompañamiento te ayudará a encontrar los que sí funcionan para ti.
7. Aprender a pedir adaptaciones
En el trabajo, en los estudios, en los exámenes. Tienes derecho a pedir adaptaciones. El acompañamiento te ayudará a hacerlo sin vergüenza.
8. Un proceso a tu ritmo, sin plazos ni exigencias
¿Qué debo buscar en un counsellor o terapeuta?
1. Que sea miembro activo de una asociación profesional (AECO, AIGC, FEAP, AETG, AEIPP, AICO, BACP, etc.). En Europa, la EACP es la entidad que nuclea el movimiento del counselling.
2. Que entienda las dificultades de aprendizaje y no las reduzca a "falta de esfuerzo"
3. Que tenga experiencia en este tipo de acompañamiento
Profesionales que acompañan este tipo de sufrimiento
Próximamente habrá profesionales especializados en este acompañamiento.